El alcalde Blagdimir Labrador, a través de la Dirección de Asuntos Sociales y Salud de la Alcaldía Bolivariana de Colón, al Sur del Lago, mantiene la atención social integral a las más de 3 mil personas afectadas por el desbordamiento del río Chama en la parroquia Urribarri y que ha afectado a 11 sectores y 6 mil 500 hectáreas de sembradíos de plátanos y frutales.

Las familias afectadas que se encuentran en los cinco refugios habilitados en los sectores de Caño Muerto y El Corrientudo, recibieron bolsas de comida, colchonetas, mosquiteros, pañales y medicamentos, con el apoyo de funcionarios de Protección Civil, Policolón, Bomberos y Comando Rural de la Guardia Nacional Bolivariana.

  

Por su parte, la concejal Misledy Ortigoza, en representación del Gobierno colonés, entregó 700 combos de carne a las familias afectadas de los sectores La Fortuna, Quinta Corrientudo, Casa de Tejas, Corrientudo, y Caño Muerto Arriba.

  

Ante la situación de emergencia, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Colón, Over Paz, dijo que organismos de prevención y seguridad trabajan a diario en la zona para apoyar a los afectados de los sectores Caño Muerto, Gato Azul, El Corrientudo, La Quinta El Paraiso, La Fortuna, Sinai Kaipala, El Estero, y La Quinta El Corrientudo, entre otras comunidades inundadas por la ruptura de los muros de contención de La Pelota y La Gallera que bordean el río Chama.

«Tuve que salir de mi casa con mi esposo porque ya el agua daba a la cintura, a tiempo logré subir en los mesones algunos enseres y otros los saqué y me encuentro en el refugio del colegio Juan Bautista Arismendí de EL Corrientudo, donde agradecemos al gobierno municipal por los alimentos que nos están donando”, señaló Johana Ortigoza, líder de comunidad de El Estero.

  

Por su parte, Carolina Herrera de 18 años de edad y con cinco hijos, dijo que con la ayuda de Protección Civil y de la Guardia Nacional salió de su humilde vivienda para evitarle una desgracia a su familia.

«Mi esposo es el encargado de una parcela en Caño Blanco Las Lomas y el agua nos daba ya más arriba de las rodillas y viendo el peligro que era para mis cinco hijos tuve que salir y lo único que pude sacar fue un poco de ropa y dos colchonetas y ahora me encuentro en un refugio en el colegio de Caño Muerto esperando que bajen las aguas para regresar».

  

Noviembre 14 de 2020.- Mayrelis Vera.- Prensa Alcaldía Bolivariana de Colón